Un intenso temporal de lluvias y fuertes vientos afecta a gran parte de Chile, dejando cerca de 500.000 personas sin suministro eléctrico y provocando importantes daños en viviendas, rutas e infraestructura.
La emergencia alcanza a diez regiones del país, donde las autoridades desplegaron operativos de asistencia, entregaron viviendas de emergencia y suspendieron las clases como medida preventiva.
El fenómeno está asociado a El Niño, que intensificó las precipitaciones y generó un río atmosférico de alta intensidad, provocando crecidas de ríos, marejadas y ráfagas de viento que superaron los 100 kilómetros por hora en algunas zonas.
Las autoridades mantienen vigilancia permanente sobre los ríos Curanilahue y Pichilo ante el riesgo de desbordes, mientras continúan los trabajos para restablecer el servicio eléctrico y asistir a las familias afectadas.
