La Justicia Federal imputó a dos ciudadanos bolivianos acusados de intentar contrabandear una avioneta que habría despegado desde Paraná con destino final a Bolivia. Ambos quedaron detenidos con prisión preventiva por 80 días mientras avanza la investigación.
La fiscal federal Lucía Orsetti, de la Sede Fiscal Descentralizada Tartagal, formalizó la investigación contra un piloto de 46 años y otro hombre de 40, quienes están acusados de realizar un vuelo sin la habilitación correspondiente e intentar sacar ilegalmente del país una aeronave Cessna 210, valuada en aproximadamente 150.000 dólares.
La investigación
Según la hipótesis fiscal, la avioneta aterrizó el 9 de julio en el aeródromo General Enrique Mosconi, en Salta. Aunque el plan de vuelo indicaba que provenía de Santiago del Estero, los investigadores sostienen que la aeronave había partido desde Paraná.
Horas después, los dos imputados realizaron un vuelo de prueba sin autorización y regresaron al aeródromo. Luego se retiraron del lugar con la promesa de volver al día siguiente con combustible.
La Gendarmería Nacional realizó tareas de inteligencia que permitieron detener a ambos cuando regresaban hacia el aeroclub. En el procedimiento secuestraron teléfonos celulares, documentación, bidones de combustible, pertenencias personales y las llaves de la aeronave.
La causa
La fiscalía les atribuyó los delitos de realizar funciones aeronáuticas sin habilitación y tentativa de contrabando agravado por utilizar una aeronave fuera de las rutas y lugares autorizados.
Durante los allanamientos no se encontraron estupefacientes dentro de la avioneta, aunque los investigadores analizan los teléfonos celulares secuestrados, donde aparecieron conversaciones, videos del vuelo y registros vinculados a otras aeronaves.
Uno de los datos que surgió durante la audiencia es que el piloto imputado había sido condenado en Paraguay en 2010 a 20 años de prisión por el tráfico de 440 kilos de cocaína. Tras cumplir parte de la pena, fue autorizado a regresar a Bolivia.
La investigación continuará durante los próximos 80 días mientras la Justicia intenta determinar el destino final de la aeronave y si existieron otros involucrados.
