En una final para el infarto en Asunción, Lanús venció 5-4 por penales a Atlético Mineiro y volvió a gritar campeón continental.
La figura excluyente fue Lucas Losada, el arquero granate que atajó tres penales decisivos y se convirtió en héroe absoluto de una noche histórica.
El Granate, que ya había ganado la Sudamericana en 2013, suma ahora una nueva estrella internacional y confirma su crecimiento como uno de los clubes argentinos más fuertes del siglo XXI. Una verdadera fiesta granate en el Defensores del Chaco.
