El servicio ferroviario que conecta Paraná con Colonia Avellaneda y otras estaciones continúa suspendido y este viernes se cumplen tres semanas de paralización. La interrupción comenzó el pasado 8 de mayo luego de detectarse problemas mecánicos en una de las formaciones.
La medida fue tomada tras una inspección técnica que determinó que no estaban garantizadas las condiciones mínimas de seguridad para continuar con el funcionamiento habitual del tren.
Según informaron autoridades nacionales a funcionarios de la Secretaría de Transporte de Entre Ríos, las tareas de reparación ya fueron realizadas tanto en el material rodante como en sectores del terraplén ferroviario afectados por anegamientos y problemas pluviales.
El tren cuenta con capacidad para 140 pasajeros sentados y hasta 180 plazas, siendo utilizado diariamente por numerosos vecinos que viajan entre Paraná y localidades cercanas.
Desde Nación señalaron que la cuestión técnica estaría resuelta y que solo restaría la autorización final del gerente regional de Trenes Argentinos para que el servicio vuelva a funcionar.
Por estas horas, crecen las expectativas respecto a una posible reanudación del servicio ferroviario el próximo lunes, luego de más de tres semanas sin circulación.
