La Municipalidad de Paraná completó la restauración integral del emblemático reloj del Palacio Municipal y lo puso nuevamente en funcionamiento. La intervención recuperó su maquinaria, campanario y accesorios, y forma parte de un plan más amplio de puesta en valor del edificio histórico.
Con más de 130 años de historia, el reloj fue traído desde Italia a fines del siglo XIX y es considerado una pieza clave del patrimonio paranaense. A lo largo de las décadas se consolidó como referencia sonora y visual para generaciones de vecinos de la ciudad.
La directora de Patrimonio Urbano Arquitectónico, Mariana Melhem, explicó que la pieza fue instalada a fines de 1890 y adquirida a una empresa italiana. Los trabajos estuvieron a cargo del especialista Guillermo del Valle, de la empresa cordobesa Gnomon, quien describió el proceso: la máquina fue desarmada por completo, pulida tornillo por tornillo y puesta en marcha como si estuviera nueva. El reloj requiere cuerda cada 24 horas, por lo que el Municipio capacitó a empleados para garantizar su mantenimiento a largo plazo.
El plan de restauración incluyó también la reparación de columnas del edificio a partir de estudios previos realizados por la Universidad Tecnológica Nacional, y la recuperación de ornamentos de fachada a cargo de personal municipal.
