Las proyecciones climáticas anticipan que el fenómeno podría alcanzar una intensidad “Muy Fuerte” y favorecer un escenario de mayores precipitaciones durante la primavera y el verano 2026/27.
El fenómeno de El Niño vuelve a generar atención de cara a los próximos meses. Un informe elaborado por el Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos de la provincia de Buenos Aires advierte que el denominado “Super Niño” podría ubicarse entre los episodios de mayor intensidad registrados desde 1950.
Según el análisis, existiría una probabilidad superior al 90% de que el evento alcance una categoría “Muy Fuerte”, situación que podría traducirse en un aumento de las precipitaciones durante la primavera y el verano 2026/27.
¿Por qué preocupa el Super Niño?
Uno de los principales factores de preocupación es la cantidad de agua que ya se encuentra acumulada en distintas regiones y los elevados niveles de humedad presentes en los suelos.
Para elaborar las proyecciones se tomaron como referencia datos climáticos internacionales, entre ellos los modelos del Centro de Predicción Climática de la NOAA. Las estimaciones proyectan anomalías cercanas a los 2°C en la temperatura del océano Pacífico ecuatorial, uno de los indicadores utilizados para determinar la intensidad de El Niño.
Exceso de lluvias y suelos saturados
En la provincia de Buenos Aires, 58 de los 92 municipios relevados superaron durante 2026 al menos una de sus medias mensuales históricas de precipitaciones.
Algunas localidades presentan importantes excedentes hídricos. Benito Juárez registra un 75,4%; Coronel Pringles, 67,9%; Pehuajó, 66,4%; Olavarría, 65,4%; y Tres Arroyos, 65%.
También aparecen Nueve de Julio, Dolores, Azul, Tandil y Necochea entre las zonas con importantes acumulaciones de agua.
Refuerzan el monitoreo y la prevención
Ante este escenario, las autoridades intensificaron las tareas de seguimiento de ríos, arroyos, canales y otros cuerpos de agua.
Entre las acciones preventivas se incluyen la limpieza de cauces, mantenimiento de sistemas de drenaje, utilización de bombas extractoras, reparación de compuertas y disponibilidad de maquinaria para actuar ante eventuales emergencias.
La evolución de El Niño será seguida especialmente durante los próximos meses, debido a su posible impacto sobre las lluvias durante la primavera y el verano.
