Historia de fe, esfuerzo y esperanza
Silvia Re, una jubilada de 63 años, recuperó su máquina de bordar, esa herramienta que durante años fue su sostén económico y emocional.
Había sido robada el 13 de mayo, y con ella se iba también parte de su rutina y de su identidad.
💬 “Me cortaron las manos”, había dicho, conmoviendo a toda la comunidad.
Pero hoy, con lágrimas en los ojos, cuenta:
💬 “No sé por qué, pero tenía esperanza… y así fue. Estoy agradecida de corazón.”
👏 Gracias al accionar de la policía y al apoyo de la comunidad, Silvia recuperó mucho más que una bordadora: recuperó su fuerza para seguir adelante.
🌟 “Todavía hay personas buenas. No todo está perdido.”

